
Hace ya unos años tuve mi primer y único affaire en internet, tan espontáneo, como misterioso, que de alguna manera me dejo un sabor agridulce, pues nunca pude desentrañar quien era aquella damisela tras la pantalla de mi computador y cuyo nombre ficticio o suplantado era Melina…
Todo empezó con un correo electrónico que me llego un día cualquiera donde la dama me confesaba abiertamente que le encantaba mi manera de escribir y que seguía mis huellas en la web desde hacía mucho tiempo, leyendo con “pasión” todo articulo o nota bajo mi nombre y en especial los resúmenes que yo hacía de la telenovela “Yo soy Betty la fea” que se hallaba en pleno furor en toda Sudamérica y eran esperados por todas las seguidoras y seguidores de tan famosa producción en dichos países y que aun reposan en el foro:
http://www.network54.com/Forum/92212/
Los correos entre ella y yo se empezaron a cruzar sin falta, día tras día, entrelazando con ellos una bonita amistad y luego lo que se podría denominar un “romance cibernético” que estuvo caracterizado por largas jornadas sentado frente al computador y muchas horas de conversación telefónica, a mañana, tarde y noche, que alimentaron circunstancialmente una farsa de lado y lado, pues pese a que en algún instante llegue a pensar que Melina, era quien decía ser: una actriz de origen italoamericano radicada en Argentina, dizque enamorada de un colombiano aficionado a los melodramas y que escribía en un popular y concurrido foro, sus mentirillas piadosas cargadas de fantasía y devaneos de mujer enmascarada en la internet, lastimosamente se convirtieron en el argumento trillado e inverosímil de un melodrama clásico mexicano o venezolano.
La actriz de origen italoamericano radicada en Argentina era supuestamente una millonaria, hija de un magnate de la televisión gaucha, que volaba en su avión privado de Italia a la Argentina y de allí a Methuen Massachusetts y que en un abrir y cerrar de ojos quedó huérfana de padre y madre, heredando de inmediato una inmensa fortuna, circunstancia que le impidió llevar a cabo un planeado viaje a Colombia para conocerse en persona con su Romeo plebeyo( cualquier parecido con una telenovela venezolana o mexicana , es mera coincidencia).
Al teléfono, con su acento agringado, estilo Christina Aguilera, se oía tan destrozada, indefensa, que sin dudarlo asumí que Melina sí era en verdad un actriz con un gran caudal histriónico, capaz de montar semejante farsa, a la cual de manera voluntaria le seguí la corriente, improvisando también, pese a mi bajo potencial actoral, vehementemente animado en desenmascarar a mi novia huérfana y millonaria, quien percibía que yo mantenía aquella “relación amorosa cibernética” solo por interés y mi naciente desmedida ambición, al saberla rica, mi oportunidad de abandonar la pobreza para siempre (jajajajajaja).
Melina se describió como una mujer rubia, con el cabello hasta un poco más debajo de los hombros, con un lunar al lado del ombligo que parecía un tatuaje, un lunar pequeño en el busto y otro en la mano derecha. Usaba ropa interior Victoria Secret rosada, perfume Carolina Herrera, sus colores favoritos el rosado y el café, su comida predilecta la langosta, pato a la orange, alcachofas y lentejas, actor favorito Brad Pitt, actriz Julia Roberts, escritor Charles Peterson “The end”…
La copa se rebozó y cuando la conmine a desenmascararse, a revelar ¿quién era en verdad Melina?, mi misteriosa novia cibernética envuelta en llanto me dijo que le había destrozado el corazón en mil pedazos y que esa era la última vez que la escucharía en mi vida… me dedicó la canción de Laura Pausini “Quiero decirte que te amo”…me dijo que guardaba las grabaciones de todas nuestras conversaciones, que ahora le servirían como único aliciente para seguir adelante con su dolor y desilusión.
Y en verdad cumplió su palabra, pues jamás volvió a contactarme, aun después de tanto tiempo me sigue causando inquietud aquella tierna mujer que no se qué motivación tuvo para armar semejante farsa, suplantando la identidad de otra persona. ¿Una lunática, desequilibrada mental o simplemente una solitaria fantasiosa de la internet?...
Ojalá, Melina o quien quiera que seas, tengas hoy la valentía de contestar este articulo, como muestra de que algo mínimo de lo que dijiste, era cierto…