Thursday, June 17, 2010

Jorge Enrique Abello, el papá + sexy



El sol reluce como pocas veces en una tarde bogotana, ataviada con el bullicio de la Cra. Séptima, que le da la binevenida a Aló, en la intimidad del apartamento del villano más seductor del momento.

Habló de su labor como papá, de la vida a los 40 y de un importantísimo proyecto que intenta cumplir... Ser el mejor padre del mundo.

'Jorge Enrique Abello está mejor que nunca', es lo que dicen las que lo ven interpretando al doctor Mauricio Hernández en A corazón abierto. Ese sexy cirujano plástico, dispuesto a todo por conseguir lo que quiere. Atrás quedó ese halo femenino que lo caracterizó cuando hizo de Eva, en Los tacones de Eva, pero conserva los músculos que asoman por las camisas pegaditas.

La cita: en su apartamento en Bogotá. Un cálido lugar en el que predomina una gigante biblioteca, las paredes estucadas en tonos rojos, grises y perlados y los interminables cojines... Sigo a este hombre atractivo y vitalista por el lugar, sonríe desprevenido, pero cuando Candelaria, su hija de ocho años, su 'Cosita' hace su entrada triunfal, los ojos se le iluminan, la sonrisa se vuelve inmensa, transpira amor...

"Tengo claro que ser papá es la labor más importante de mi vida, sin exagerar". Las fotos no se pueden extender, pues Jorge Enrique y Candelaria deben estudiar para un quiz de francés... 'Papi: ya tengo listo el dicté', 'No Candelaria, tenemos que repasar',

Eres un papá muy entregado...

Tener a Candelaria es uno de los sentires más bonitos que la vida me ha proporcionado. Hay una persona que te está pidiendo, hay que empezar de ceros, uno debe volver a renombrar el mundo para una personita, eso hace que sea lo más importante de la vida, ser mejor persona para ella.

¿Cómo es la relación de ustedes?

Estrecha, cercana, amorosa, intensa; deliro por Candelaria.

En esos momentos juntos... ¿cuáles son sus planes de papá e hija?

Por lo general la gente inventa muchos planes, pero los nuestros surgen sin muchos intentos: desde una tarde riéndonos y comiendo helado, hasta viajar juntos a la playa. Nadar con rayas, montarnos en paracaídas, bucear, hacer rápidos, contemplar a las tortugas marinas... Detrás de esos momentos solo está el único interés de poder hacerlo juntos y de pasarla muy rico.

¿Es una niña tan aventurera o es inducida por su papá a estos planes?

Es una aventurera por naturaleza, ella es la que me los pide... Le encanta conocer. Por ejemplo, nos fuimos a Nueva York y ella fue la que me exigió ir a la Estatua de la libertad, al Empire State; es una chiquita increíble.

¿También la disciplinas?

Provengo del Gimnasio Moderno y allá manejábamos el concepto de la disciplina de confianza. Cuando cometías un error, tenías la posibilidad de ser escuchado, la capacidad del discernimiento. En la medida en que les des las herramientas, ellos podrán pensar y enfrentar los peligros del mundo.

¿Y cuándo hay que regañarla?

También le brindamos la posibilidad de equivocarse, de hablar honestamente y el día que toque hay que ser firmes, pero no concibo ningún tipo de maltrato en la educación de mi hija....

¿Y así de tranquila es con tus novias?

Desde que me divorcié solo tuve una novia y de resto nada más, pues no le ha tocado sufrirlo. Un día me preguntó: '¿Papi, por qué no te consigues una novia, le decimos a mi abuelito Hugo que te haga una de madera para que te acompañe a grabación y a tus cosas?' Yo le dije: '¿Una novia de madera, no va a pensar?' Y ella me contestó: '¿para qué quieres que piense?'

¿Pero no te hace falta una novia?

Antes sí, ya no. Tengo muchas amigas que me acompañan, que están ahí cuando las necesito, pero ando en un momento en el que disfruto mi soledad, estar conmigo mismo.

¿Cómo te va con Marcela Salazar, tu ex?

Nos divorciamos en el 2006, pero seguimos siendo una familia. Ella es la mía y yo soy la suya. Hoy el mundo se mueve de modos distintos, surge la posibilidad de ser infinitamente cercanos para construir una familia; ella me cuenta todo, yo también. Tenemos una relación linda, hace mucho dejamos de tener discusiones, todo funciona en virtud de mejorar, nos movemos en torno a nuestra hija, es algo muy bonito todo esto...

¿Y te volverías a casar?

Últimamente solo me planteo las posibilidades que me dé el presente, de lo otro, no lo sé...

Desde que se pone la bata de médico...

¿Dónde estuviste todo este tiempo?

Después de Los tacones de Eva tuve posibilidad de descansar, de viajar con Candelaria. Terminé de escribir un guión, un largometraje e hice teatro. Me propusieron el personaje de A corazón abierto y ya llevamos un año grabando, ese fue el tiempo que no me vieron.

¿Es sencillo darle vida a un hombre inescrupuloso como el Dr. Mauricio?

No es tan fácil, porque cuando miro las escenas y veo lo que él dice, me da miedo; es medio salvaje, un tipo que va para la que sea, capaz de hacer lo que sea con tal de lograr lo que quiere. Es audaz, inteligente, pero un problema para los que le rodean...

¿Qué dicen tus seguidoras?

Yo pensé que me iban a dar con la cartera en la calle, pero me ven y se mueren de la risa... Les parece un tipo maldadoso, pero chistoso, ácido.

¿Has disfrutado este personaje?

Tenía un poco de miedo, pero está bien, salió chévere la historia, aunque en este negocio no hay nada seguro y eso lo hace más difícil. Saber que todo el esfuerzo para lograr comunicarse con el público se dio de buena manera, es una felicidad para mí y mis compañeros.

¿Creerte el cuento de ser cirujano?

Es complicado porque una cirugía requiere de muchos protocolos, del conocimiento de las herramientas, del lenguaje de los médicos, conocimiento del cuerpo, toca estudiar y trabajar, es jodido... Me tocó estudiar mucho, tuve la oportunidad de hacer una buena labor de campo: de hablar con médicos amigos, pues entré al equipo después de todos.

¿Te emociona el rating?

He tenido la fortuna de trabajar en producciones con el mayor rating y eso lo hace muy delicado, pues no sabes qué va a pasar: más que como un triunfo lo veo como una medida para seguir trabajando, para que prosiga...

Después de los 40...

¿Te ha dado duro llegar al cuarto piso?

No, no es tan dramático. Cuando has pasado los 40 y la sucesión de fracasos de la vida puede ser abundante, solo te dan ganas de tratar de mejorar, de transformarte, de ser una mejor persona y yo sí he aprendido de los errores de mi vida, estoy tratando de formarme y hoy tengo una mirada distinta...

¿Qué te enseñó lo malo?

Ese pasado es lo que me trajo a lo que soy hoy. Independientemente de que haya cometido errores o que le haya hecho daño a la gente, hubo momentos maravillosos, de plenitud, pero es lo que me ha dado la posibilidad de ser el que soy, de tener más información, más claridad, más certeza y estructura y eso a final de cuentas me da la posibilidad de entregarles más a los que quiero....

¿Hoy eres una persona más espiritual?

Los procesos espirituales, sean los que sean, son la posibilidad que tienes como ser humano de dejar DE meterte con los demás y meterte contigo mismo... La única persona con la que uno no quiere charlar es con uno mismo... No quiero que suene como un tema de new age, que me parecen ligeros, sino que desde las circunstancias que vivimos nos aceptemos, de ver qué es lo que somos y lo que queremos ser....

¿Eso será lo que te tiene rejuvenecido?

Cuando veo al espejo... No veo eso. Los años llegan... Ahora no estoy haciendo mucho ejercicio, pues tengo una hernia cervical, el trabajo me indicó el cambio de look y eso oxigena. Cambiar es importante....

¿Y detrás de esa fachada de tipo seguro, qué hay?

Procuro serlo, pero tengo inseguridades, miedos, temores, incertidumbres, aunque hoy soy más seguro y consciente, en la medida en que no hay nada seguro en el mundo, uno camina sobre la incertidumbre, va más fresco, más ligero...

¿Qué tan importante es el físico para ti?

Existe una premisa de los samuráis: dicen que siempre deben estar perfectamente bien arreglados porque es una forma de dignidad frente al combate. No me ufano de qué tan bonito soy, trato de verme seguro y de estar bien...

¿Qué piensas del Bótox, de los retoquitos?

No me estresa para nada, hay veces que toca, depende de lo que pretendas y cuales sean tus necesidades y objetivos, pero si lo haces debe ser con mesura...

Tu perfume

212 de Carolina Herrera

Su ADN
Nació: el 28 de febrero de 1968 en la Clínica del Country, de Bogotá. Sus padres, Alberto Abello de Sucre y Heidi Moreno, no lo esperaban, ya que entre el último de sus cuatro hermanos y él hay una diferencia de diez años.

Su debut: en la obra de teatro Mirringa, Mirronga, la gata candonga, un cuento de Rafael Pombo, donde hizo el papel protagónico.

Sus inicios: estudió Comunicación Social, trabajó como director de videos institucionales y musicales, como jefe de publicidad de un programa de televisión, como asistente de producción, como director de cámaras y, finalmente, como actor.
Pssst: es descendiente directo -por parte de su abuela materna- del Gran Mariscal de Ayacucho, Antonio José de Sucre, que fue gran amigo de Simón Bolívar.
Hija de papá famoso

"Candelaria se ha vuelto un poco telenovelera, le llama mucho la atención. A veces es divertido para ella ver las reacciones de la gente cuando me ven en la calle y me saludan por el nombre, me piden autógrafos, la divierten mucho...".
7 Tips

En tu mesa de noche: está llena de libros de Michel de Montaigne y la poesía completa de Shakespeare
Un lugar para Jorge y Candelaria: Punta Cana
Una comida de papá e hija: una buena hamburguesa con queso, la verdad es que yo cocino pocos platos
Tu confidente: yo mismo.
El amor de tu vida: Candelaria
Tu espacio favorito: el estudio de mi casa
Su sobrenombre: 'Cosita'.

Por: Sandra Paola Real M. Fotografía: Hernán Puentes

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