
(MATERIAL EXCLUSIVO DE LA REVISTA ELENCO)
Un matrimonio relámpago, el 27 de marzo, es el que realizará la actriz con su nuevo novio.
.Y aunque no lo quería contar, al cierre de la edición nos enteramos de que está embarazada y tiene mes y medio. La boda será una puesta en escena al estilo de 'Alicia en el país de las maravillas' o 'Las mil y una noches'. Esa es la inspiración de Carolina Acevedo para materializar el sueño, para el que dice que ya encontró príncipe azul. Y siendo fieles a la imaginación de la bella, la convertimos en una especie de novia roquera.
"Me siento como la princesa que despierta de un sueño profundo cuando es besada por su príncipe". Así está viviendo por estos días la actriz Carolina Acevedo, que protagoniza su propia historia de amor. La bella habló en exclusiva para elenco de su boda, de los preparativos, de su cambio de religión (al judaísmo) y de cómo encontró al que ella no se cansa de llamar su príncipe azul.
Parece una novela de las muchas que ha protagonizado; pero a diferencia de sus sufridos personajes, en esta ocasión dice estar pasando por el mejor momento de su vida y se alista para dar el sí por segunda vez (estuvo casada con el también actor Roberto Cano).
Hace dos meses comenzó su relación con el judío Salomón Korn, eran amigos de tiempo atrás y hace tres semanas decidieron casarse. Lo que pareciera una locura, una idea apresurada, para Carolina no lo es: "Hay parejas que duran muchos años, se casan y terminan al mes. Cuando uno encuentra la persona que es, no hay que dejarla ir. Yo encontré a mi príncipe azul y no sabemos realmente qué pasó pero los dos sentimos lo mismo".
Carolina está terminando las grabaciones de una nueva producción del Canal Caracol llamada 'Mariana y Scarlett', donde es la protagonista interpretando a Mariana.
La actriz tiene la particularidad de realizar de manera diferente cada uno de sus personajes, lo que no es nada fácil teniendo en cuenta que muy frecuentemente le toca dar vida a las buenas de la novela: "Siempre he pensado que mi vida es como una novela. Es muy raro porque coincide con lo que le pasa al personaje; por ejemplo este es más maduro y yo estoy creciendo y estoy madurando, estoy tranquila, viviendo un momento de autoentendimiento. Ya no soy la que llegaba trasnochada de las borracheras y que tenía 20 novios, esa ya no soy yo" (risas).
Y eso es precisamente lo sorprendente, que la actriz asume con mucha tranquilidad todo tipo de rumores que circulan en los medios de comunicación. Empezó a los 12 años a actuar y desde los 19 ha tenido que enfrentar todo tipo de chismes: "Mi papá me enseñó que es mejor que hablen, bien o mal, pero que hablen (risas). Siempre he sido el blanco de chismes, a veces hablan tantas cosas que me parece chistoso, la mitad no son verdad y si son verdad, pues es mi vida".
No todo puede ser color de rosa, empezar como actriz siendo una niña y desde ese momento ser exitosa tiene un precio: "A pesar de ser relajada con los rumores, sí hubo uno que me molestó en especial y fue cuando me separé de Roberto. Dijeron que le había sido infiel, pero hay que ser como un teflón".
En cuanto a su supuesta indisciplina, Carolina es enfática en asegurar que eso no es cierto: "Si fuera tan indisciplinada como dicen, hace rato no estaría trabajando en esto. Soy indisciplinada en la rumba, en la fiesta, me encanta bailar, es una terapia. Pero siempre estoy aquí respondiendo con el trabajo que es mi pasión, trasnochada o no, siempre he respondido. Lo que dicen es puro invento. ¿Quién lo contrata a uno si se es tan indisciplinado? Nunca he sido de excesos, tengo una familia que me inculcó muchas cosas que me formaron".
Con 29 años está a punto de contraer matrimonio por segunda vez y, por supuesto, sabe que cuando lo hizo hace 8 años se cometieron muchos errores: "Cuando me casé era una bebé, estaba inmadura, era otra cosa completamente distinta. Las relaciones son distintas, las personas son diferentes, pero lo que sí no haría jamás es permitir, ni permitirme, invadir el espacio a la otra persona. Muchas veces, cuando dices matrimonio, empiezas a sentirte dueño del otro".
La princesa ha crecido, ha madurado y no es la crisis de los 30: "Tengo 29, todavía me falta un año (risas). Estoy analizando cosas mías, cambiando otras que no me gustan, que me chocan. En la vida todo son etapas y uno se cansa, tal vez eso es la madurez".
Mariana, su personaje, es diseñadora de modas y Carolina comparte ese gusto, tanto que ella misma diseñará su vestido de novia: "Me gusta mucho el diseño de modas, yo misma diseñaré el vestido, es más... Ya lo tengo pensado".
Radiante, feliz, orgullosa como toda mujer enamorada que está a punto de llegar al altar al lado del hombre de sus sueños, así se dejó ver en la sesión fotográfica para la portada de elenco. Su futuro esposo no solo la acompañó sino que estuvo pendiente de algunos detalles y tomándole fotos a la que será su compañera a finales de marzo. Durante la sesión Carolina fue soltando todos los detalles de su matrimonio.
El diseñador Jorge Duque Vélez, más conocido como el 'Pollo' y quien creó el vestuario para la portada, será el que realice el vestido de novia y Hernán Melgarejo, quien la maquilló para estas imágenes, también será el encargado de dejarla como una princesa el día que diga '¡Sí!'. Emocionada, no paraba de contar todo lo que hasta el momento tiene planeado para su gran noche, pues no ha sido nada fácil, ya que coincidió con las grabaciones del final de la novela: "Será como un cuento de hadas, como 'Alicia en el país de las maravillas' o 'Las mil y una noches'. Mis invitados serán 150, entre familiares y mis amigos más cercanos, todos vestidos de blanco y, por supuesto, en una playa, en las Islas del Rosarío; mis madrinas serán Lorna Paz, Isabel Sofía Cabrales y mi hermana".
Su boda se oficializó con pedida de mano de una manera sencilla. Salomón invitó a cenar al padre de Carolina y éste le dio la bendición: "Fue superinformal y cuándo él me dijo que se quería casar conmigo, ¡le respondí de una! (risas).
Y como si fuera poco, no se trata solo de unir su vida al amor que hace latir su corazón; sino también al drástico cambio de religión. Sí, Carolina está a punto de convertirse al judaísmo, religión que practica el novio. Por eso está de cabeza en el proceso, con rabino a bordo y estudiando mucho: "'Salo' es judío y yo estoy en ese proceso, me encanta el judaísmo".
Ya cuando la revista se iba a impresión, nos enteramos de que por los pasillos del Canal Caracol ya era vox populi la felicidad que embargaba a Carolina, no solo por la boda sino porque ella misma se encargó de contar que tenía mes y medio de embarazo.
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