Tuesday, October 6, 2009

"RIEGO DE DINEROS PÚBLICOS": AGRO INGRESO SEGURO


Apolinar Díaz – Callejas (especial para ARGENPRESS.info)

Violencia creciente en el campo. Contra la crisis social el presidente Uribe Vélez responde con más represión y muertes.

En la Revista Cambio N° 847 de septiembre, fue lanzada una tremenda denuncia pública bajo el título de “riego de dineros públicos”. Se registra que en Colombia, bajo el gobierno del Presidente Uribe Vélez, se ejecuta un programa retardatario denominado “Agro Ingreso Seguro”, que consiste en que el Estado entrega gratuitamente, sin intereses, sin obligación de devolver, centenares de miles de millones de pesos, para que los beneficiarios particulares, grandes terratenientes que no han sido capaces de explotar a lo largo de los años las tierras de que se apropiaron mediante adjudicaciones de baldíos o el uso de la fuerza pública para despojar a los pequeños campesinos e indígenas que las explotaban desde la época colonial.

El Espectador, periódico liberal de propietarios colombianos, en edición del primero de octubre de este año, denunció en su editorial la política agraria en esa materia del gobierno de Uribe Vélez, diciendo: “El escandaloso reparto de subsidios del programa gubernamental “Agro Ingreso Seguro” a modelos, reinas, y numerosos miembros de unas mismas familias, riquísimas por cierto, denunciado por la Revista Cambio, y las ideas económicas con que los responsables han intentado dar un parte de normalidad, son semejantes a las de las “lánguidas damas de las cortes francesas del siglo XVIII”, quienes pensaban que hacer fiestas en los castillos reales era bueno para el pueblo porque les daba trabajo a modistas, peinadoras, pasteleros, decoradores y ejércitos de meseros y cocheros.

De la misma manera, se nos quiere convencer ahora de que a punta de acumular regalos a los más ricos, algunas migajas caerán finalmente de sus mesas opulentas sobre los más pobres. Ni los más insensibles militantes de la Revolución de Reagan pudieron articular unos principios más cínicos e insensibles con un país, la mitad de cuya población está sumida en la pobreza o la indigencia… “Las odiosas exenciones tributarias, los regalos de las zonas francas y ciertos contratos de obras públicas parecen animados de la misma proclividad de darle más a quienes más tienen, de hacer más ricos a los ricos, de tratar de impulsar el crecimiento por medio de la satisfacción de las apetencias monetarias de ciertas minorías pudientes”. Y agrega y denuncia enérgicamente el editorial de El Espectador: “pero lo peor es que esa obsesiva propensión para favorecer a los ricos no se queda ahí. El círculo se cierra con el hecho de que son estos opulentos receptores de los regalos del Estado los mismos financiadores de las periódicas campañas de la reelección…no debe sorprender a nadie que una política como la descrita esté agudizando las grandes diferencias entre los ricos y los pobres.


El aumento del índice Gini que mide la desigualdad en la distribución del ingreso, a una cifra de 0.59 (1 es el máximo) muestra que Colombia gracias a estas orientaciones, tiene hoy una de las tres peores distribuciones del mundo…este escandaloso ambiente ha sido posible por la hábil y permanente convocatoria a mantener el respaldo a un gobierno que prometió… la seguridad de los colombianos. A cambio de dicha seguridad, un país atemorizado y anestesiado está presenciando, “mudo y conforme”, cómo se está socavando por medio de transferencias a los más ricos, los soportes éticos de una sociedad que debería buscar unas bases más justas, equitativas y solidarias”.

Agrega la mencionada revista, además, que el programa Agro ingreso seguro ha beneficiado a hijos de políticos, reinas de belleza y familias millonarias de la Costa Caribe colombiana que apoyan política y electoralmente al presidente Uribe Vélez y sus amigos. Es la corrupción política y moral más grave que registra la historia de Colombia, por el cinismo de su aplicación y la dinámica de corrupción que ha desatado en Colombia bajo el gobierno del presidente Uribe Vélez.

La Ex reina de belleza de Colombia de 2005, Valerie Domínguez, ha sido beneficiaria de un millonario subsidio no reembolsable al programa gubernamental. Es una donación sin costo ni intereses, ni pago de la deuda, que le hace el gobierno de Uribe Vélez, siguiendo las ideas de su ex ministro de Agricultura Andrés Felipe Arias, conservador, de ultraderecha, que está en campaña de elección propia y que lanzó el programa y lo divulga en su propia campaña electoral. El presidente Uribe y su ex ministro son los líderes de esta política de obsequiar los dineros públicos, abiertamente, a sus adeptos latifundistas, quienes destinarán parte de ese regalo presidencial para gastos de la campaña del propio presidente Uribe o la del ex ministro Andrés Felipe Arias.

Otra reina de belleza del mar, Ana María Dávila, le giraron el año pasado 440 millones de pesos para financiar sus “actividades agrícolas”. Curiosamente, dice la Revista Cambio, que “las dos reinas tienen el mismo comisionista de bolsa Juan Manuel Dávila Fernández de soto, que es novio de Valerie y hermano de Ana María, quien recibió subsidios por más de 435 millones de pesos. A su vez, el padre de Ana María recibió un subsidio de 445 millones de pesos y su esposa María Clara Fernández recibió otro obsequio de 440 millones. Dice la revista Cambio que “la familia Dávila una de las más ricas e influyentes de Santa Marta, recibió en el último año más de 2.200 millones de pesos en subsidios para “Riego y drenaje”. Como el tema que se viene tratando es bien largo y seguiré investigando todo lo ocurrido. Varios colombianos estamos empeñados en descubrir el monto total de dineros públicos entregados y regalados por el gobierno de Uribe a terratenientes, latifundistas, reinas de belleza muy importantes en la costa Caribe colombiana y en el Departamento del Valle.

Es de mucha trascendencia porque la denuncia puede lograr que el presidente Uribe suspenda su política de guerra y exterminio de colombianos, utilizando los miles de millones de pesos que obsequia y regala libremente a latifundistas retardatarios.

No tengo más remedio que recordar las palabras del gran poeta chileno Pablo Neruda, cuando el también notable poeta colombiano Eduardo Carranza, terminó su discurso en homenaje a Neruda denunciando la crisis política, moral y social que afectaba a Colombia, le dijo: “Pablo, esa es Colombia”.


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