
“LALOLA” Y “BETTY”:
¿La clave del éxito?
“Lalola” cuenta la historia de Lalo, un mujeriego empedernido que por obra de una brujería se levanta una mañana convertido en mujer. Mediante un engaño y con la ayuda de su mejor amiga Grace, Lola (ahora su nombre) deberá ocupar el puesto de director de la revista Don como hacía antes del desafortunado incidente y enfrentarse a enemigos, preconceptos y lo peor: vivir en el cuerpo de una mujer, con todo lo que esto implica.
Y si todo eso no fuera suficiente para nuestro héroe/ heroína, Facundo, un compañero de trabajo comienza a cortejarla, haciendo que se replantee muchas cosas.
Lalola actualmente es la telenovela argentina de mayor suceso internacional (como producto terminado y como formato). Con una trama ágil, divertida y bastante original ha logrado excelentes números de audiencia en todo país en el que desembarca (en Brasil triplicó la audiencia de la cadena SBT en la noche de su estreno y en Uruguay es el programa mas visto desde su primer capítulo). El canal 13 de Chile compró el formato y desarrolló una producción local que también le está dando buenos resultados.
Observando el camino recorrido por “Lalola” es imposible no compararla con la inolvidable y exitosa “Yo soy Betty la fea” del maestro Fernando Gaitán. Betty también recorrió el mundo y luego fueron surgiendo distintas adaptaciones (España, México, USA). Al igual que la trama colombiana, “Lalola” tiene como escenario central el ámbito de trabajo de sus protagonistas. Así como en “Betty” era “Ecomoda”, en “Lalola” es la revista “Don”. En ambos casos el trabajo de los protagonistas se contrapone a la realidad del personaje central. Mientras que Betty, era una joven poco agraciada físicamente y se veía inmersa en el mundo de la belleza y la moda, Lola debe imponerse como directora de una revista que apunta a un público masculino.
Betty deberá luchar contra el preconcepto sobre su imagen y Lola, contra el preconcepto sobre su condición de mujer. Ambos personajes logran modificar el funcionamiento y las tendencias de las respectivas empresas. Betty logra realizar una colección de modas para mujeres “no bellas” y Lola logra que la revista “Don” le sirva al hombre para entender mejor a las mujeres y no subestimarlas. Ambas dejan un aprendizaje para el televidente, no se reducen solo a contar una trama divertida y atrapante.
En ambos casos un secreto envuelve al protagonista. En el caso de Betty, el embargo preventivo de “Terramoda” hacia “Ecomoda”. En el caso de Lola, el secreto es que Lola no es otro que Lalo. Durante toda la trama los personajes son perseguidos por los villanos y sufren momentos de tensión ante la posibilidad que se descubra el secreto. Y enredado a esto aparece el infaltable amor: Betty es engañada por Armando con el fin de no salirse del control de este, ya que “Ecomoda”, en definitiva, ahora es propiedad de ella. Lola, legalmente no existe y de descubrirse su falsa identidad, perderá su puesto en la revista y toda posibilidad de explicar la verdad, pues nadie le creería. Por otra parte está Facundo, quien la cree una mujer normal. Lola deberá confesarle el gran secreto a Facundo y de ahí en más la historia va a dar un giro.
Un secreto, un preconcepto de nuestros días, personajes cotidianos y tono de comedia parecen ser, en definitiva, los ingredientes que comparten estas dos telenovelas.
El desempeño de ambas producciones demuestra una gran concurrencia del televidente, incluso, de aquellos que comúnmente no asisten a las telenovelas. Talvez de la mano de autores como los que dan vida a estas dos producciones esté la llave de una revolución del género. Un cambio que logre fusionar, personajes cotidianos con una trama central inusual o innovadora, algo nunca contado, o al menos, nunca contado de la misma forma.
Sergio Damian.