
sergiodamian@montevideo.com.uy
Enviado: domingo, 30 de diciembre de 2007 09:15:36 p.m.
Para: jahesa@hotmail.com
Coincido totalmente con el artículo publicado por Juancho Parada. Lamentablemente, este fenómeno del que habla nuestro amigo es cada vez mas intensivo puesto que funciona. El público sigue generando buenos niveles de ibope ante los refritos. Las productoras como televisa o telemundo no tienen la necesidad de buscar nuevas historias si saben que el público de toda latinoamerica les responde satisfactoriamente con tramas ya realizadas una o dos veces. Creo que el fenómeno es producto de la industrialización y crecimiento de la telenovela como uno de los géneros mas redituables y masivos, pero no deja de ser cierto que los refritos continúan porque el feedback es positivo. La gente no le baja el pulgar a esto. Solo algunos como tu o como yo ( dicho sea de paso somos una minoría) esperamos nuevas historias. La masa de televidentes latinoamericanos, esperan una novela mas. Es triste pero los indices de audiencia asi lo indican. No creo que falte talento y tampoco creo que ya esten todas las historias contadas, por el contrario, hay mucha historia por delante. El nuevo milenio, el avance de las tecnologías y la ciencia, los nuevos valores sociales, etc, nos ofrecen mucho material para generar tramas que corran en estos tiempos y no tan clásicas ni románticas, sino mas realistas, mas cotidianas ( como "Hasta que la plata nos separe" de Gaitan, o "Resistiré" de Argentina). Pero como toda fábrica, la de telenovelas prefiere ir a lo seguro, a lo que funciona y lo que mas ganancia le da. Ojala como tu dices esta situación se revierta, pero, no depende de las productoras ni de su buena voluntad, sino de las masas, de la teleaudiencia. En ella esta el motor que da vida y muerte a cada producción que aparece en pantalla. Ellos dan el visto bueno, o no. Ellos condenan una telenovela cuando les parece poco atractiva o la exaltan en el ibope cuando se sienten atrapados por la trama. Asi como en la política ellos entregan el poder en manos de un representante, son ellos quienes tienen en sus manos el poder de desterrar de las pantallas los refritos.-
Sergio Damian,
Montevideo - Uruguay