Sunday, July 1, 2007

LA HIJA DEL MARIACHI ENAMORA A LATINOAMERICA




Por: Javier Santamaría


Se transmite en varios países de Latinoamérica con gran aceptación, no es una telenovela mexicana, pero si es un sentido homenaje de Colombia a la música vernácula del país azteca, el genero ranchero se siente y se vive en Colombia como propio, de la misma manera como los mexicanos aprecian nuestra cumbia y prácticamente la han adoptado como suya.

Un potentado industrial Mexicano se ve involucrado en un grave lío judicial orquestado por su propio abogado, situación que lo obliga a abandonar abruptamente su país rumbo a Brasil, dejando atrás a sus seres queridos y su mundo de opulencia y prestigio; circunstancias del destino lo forzan a quedarse en Bogotá donde empieza a vivir una serie de acontecimientos que sin proponérselo lo involucran en la bohemia vida de un bar donde se cantan rancheras, allí el rico empresario se convierte en un potencial mariachi con una nueva vida e identidad, el amor llegara a su vida representado en una humilde y bella cantante de rancheras llamada Rosario, su relación se enfrentara a un sin fin de impedimentos y enemigos, verdades y mentiras aderezadas con romance y rancheras...

Es parte de la sinopsis de este melodrama vanguardista escrito a dos manos por Mónica Agudelo y Mauricio Miranda que ocupa primeros lugares de sintonía en Colombia, la aceptación de “La hija del mariachi” entre los televidentes hispano parlantes residentes en Estados Unidos no ha sido menos amplia, los comentarios que se escuchan es que es una telenovela muy bien hecha, con personajes creíbles, buenas actuaciones y un repertorio que pone en vigencia la ranchera de antaño.

Sin lugar a dudas Mark Tacher es el galán extranjero con mayor aceptación en Colombia, a quien mejor le ha ido en el aspecto histriónico y su simpatía le ha permitido calar muy bien entre la teleaudiencia y sus compañeros de trabajo, una excepción memorable, pues generalmente siempre que se importan galanes o figuras femeninas de algún reconocimiento estas pasan a convertirse en “Estrellas” insoportables, engreídas y con un desempeño muy regular en lo que a actuación se refiere, la lista es larga y no vale la pena recordarla.

Carolina Ramírez, es una joven actriz caleña de mediana trayectoria, es bailarina, sus primeros pinitos en televisión fueron en unitarios y fue su trabajo en el seriado de ficción “La séptima puerta”, producido por Canal CARACOL el que la afianzó más en la actuación, al punto de ser tenida en cuenta para el protagónico que hoy la proyecta internacionalmente, aunque no canta, representa a Rosario, la interprete de rancheras que enamora a Francisco Lara en “La hija del Mariachi”.

De Carolina Ramírez se dice que es antipática, temperamental y demasiado seria, para sus allegados es una muchacha dulce, perfeccionista y comprometida con todo lo que hace, sincera, de pocos amigos y con un futuro amplio en la actuación. Ya tuvo la oportunidad de incursionar en cine con la película “Soñar no cuesta nada”, donde interpreta a la esposa de uno de los soldados que encuentra la millonaria guaca de la guerrilla.

Sus antiguos vecinos del barrio Siete de Agosto en Cali, nunca llegaron a imaginar que aquella jovencita flaca de negra cabellera se convertiría a futuro en una reconocida y popular actriz de la que ellos se sienten orgullosos y se ufanan de haberla conocido desde chiquitica.

En el plano sentimental, la protagonista de “la hija del Mariachi” estuvo ligada varios años al actor Jimmy Vásquez, con el que compartió sus primeros logros en televisión, actualmente está muy enamorada y comparte su vida con un ejecutivo que no tiene nada que ver con el medio televisivo.

Hace poco la Defensoría del televidente de Canal RCN realizo un especial dedicado a esta telenovela tratando el tema de la manera como Emiliano ha enfrentando sus penas de amor, su despecho o “tuza”: Ingiriendo licor desmedidamente. Situación que obviamente repercute de manera poco sana en todos los televidentes que siguen este melodrama( misma situación que plantee en “el eterno guayabo de Emiliano”).

El productor y el director justificaron el exceso de escenas en las que el protagonista y otros personajes beben licor, pues según ellos hace parte de un proceso necesario que conduce al protagonista a tocar fondo, para luego levantarse redimido como el Ave Fénix, todo gracias a su gran amor por Rosario y el apoyo incondicional de ésta.

El ambiente en el que se desarrolla la telenovela, un bar bohemio, implica de hecho mostrar el consumo de licor y una que otra riña en las que no se recurre al uso de armas o cosas extremas, que se ajustasen más a la realidad de nuestro entorno, pero lo cierto es que un buen numero de televidentes recurrieron a la señora Defensora Consuelo Cepeda, preocupados por el brusco giro de una telenovela-rosa contemporánea vista por toda la familia, en la que de hecho se hace apología al consumo de alcohol y se cuestionan que si todo esto obedece a estrategias imprudentes para subir rating, asunto que les extraña pues la novela mantiene una alta audiencia desde su inicio.

Lo cierto es que pese a todas las criticas formuladas por expertos en la materia, a las quejas remitidas por los televidentes, “La hija del Mariachi” aún tiene un largo trecho por recorrer auspiciado por su éxito internacional.

Me pregunto ahora, ¿que Televisora mexicana comprara los derechos de emisión de la “La hija del mariachi”?, ¿Será que Televisa se arriesga a hacer una adaptación?, ¿Azteca subsanara porfin su malestar con RCN Colombia a raíz de la fallida negociación con “Yo soy Betty la fea”?, en mi opinión, ganarían muchísimo más emitiendo en territorio mexicano la versión Colombiana.

jahesa@hotmail.com