Sunday, June 3, 2007

"NADA MÁS QUE LA VERDAD"



Un reality que causa escozor moral:

El nuevo reality del Canal CARACOL lleva una semana al aire y ya ha suscitado polémica entre un grueso de la opinión pública que siente “escozor moral” al ver como una persona participante con cierta mezcla de desfachatez, impudor y poco aspaviento ventila ante las cámaras de televisión su intimidad, sus secretos mejor guardados, la parte menos grata de su vida, con el único propósito de pasar la prueba poligráfica que lo acercara a un botín millonario.

El programa que comanda el reconocido periodista y presentador JORGE ALFREDO VARGAS a pesar de ser blanco de un sin fin de criticas de todo calibre, empieza a ganar cada día más audiencia y se ubica como otra de las cartas fuertes del Canal CARACOL para recuperar rating.

Todo se genero cuando los participantes que han desfilado por el set de “Nada más que la verdad” reconocieron algunos pecadillos entre los que se cuenta la infidelidad, la promiscuidad, dar sexo por dinero, las experiencias homosexuales y lesbicas, el haber recurrido al aborto, las triquiñuelas laborales etc, que han hecho ruborizar a más de un recatado televidente.
Algunos catalogan a los participantes como personas de gran coraje y valentía y concluyen que se necesitan muchas agallas para decir nada más que la verdad así sea por dinero, para otros es algo reprochable desde todo sentido de vista y nada ejemplarizante para quienes siguen el reality que obviamente y a pesar de estar en la franja de adultos, es seguido por niños y adolescentes. Concluyen que la intimidad no tiene ningún precio y es lamentable que haya personas que estén dispuestas a vender sus miserias.

Como lo recalca el presentador Jorge Alfredo Vargas, ninguno de los participantes ha sido forzado a participar y es plenamente conciente de las preguntas que se le pueden llegar a formular, ya que previamente y conectado al polígrafo supervisado por expertos, respondió un cuestionario de 100 preguntas extractadas de un estudio preliminar sobre su vida, con la incertidumbre de no saber a ciencia cierta, cuáles respondió con la verdad.
Ya en el estudio deberá enfrenarse de lleno a 26 preguntas extractadas del cuestionario de 100 y que se le formularan por tandas, cada tanda superada le va proporcionando una mayor cantidad de plata, eso si responde solamente con la verdad, de no hacerlo perderá todo lo acumulado.
El concursante tiene toda la libertad de retirarse cuando lo estime conveniente, ya que también el presentador Le da luces sobre la temática que abordara cada tanda, que se tornan color de hormiga cuando el gran premio esta cerca.

“En un país donde decir la verdad es tan difícil, decir la verdad y nada más que la verdad paga”, enuncia el presentador. Hasta este momento la gran mayoría de concursantes se han ido sin un solo peso, otros más sensatos se han alzado con premios de cinco y diez millones de pesos. Digan lo que digan, y levante las ampollas que levante, este nuevo reality seguirá siendo visto por quienes lo critican y proclaman su exclusión de la parilla televisiva y por la gran mayoría que sencillamente lo siguen como una alternativa de esparcimiento que se toma o se deja y que antes de escandalizar debe motivarnos a decir siempre la verdad y nada más que la verdad.

jahesa@hotmail.com