Nota del escritor: El plagio o fusile es un delito, pero el auto fusile –como lo denomina Ignacio Ávalos- no lo es. Y me permito auto fusilarme este post publicado el 19 de diciembre porque el bien de la patria es el objetivo supremo y con la ayuda de nuestros lectores –necesitamos que divulguen esta propuesta patriótica- podremos alcanzar el país que todos queremos. Muchas gracias.
La Revolución Social de las Tetas
La tan cacareada revolución socialista del siglo XXI no ha logrado algo que nuestros cirujanos plásticos, a la chita callando, han logrado: la equidad social hacia arriba. Hay que reconocer que no sólo ha sido hacia arriba, sino también hacia al frente, hacia los lados, hacia cualquier lado; Dios los bendiga.
Esta reflexión filosófica, viene a cuento ya que de unos años para acá la masificación –no sólo literalmente hablando- de los bustos de silicona ha sido algo impresionante –valga la redundancia-. Hasta hace sólo 3 o 4 años esta forma de cirugía estética, prácticamente, se limitaba a las mises y a un grupito de niñitas bien.
Ahora, debido a la conciencia social de nuestros cirujanos plásticos –que hicieron asequible los precios- podemos afirmar con absoluta convicción que somos un país más igualitario, equitativo y justo, para todos. Igualitario porque todas las tetas son igualitas, sin importar la clase social; equitativo porque para todas –gorditas, chiquitas, buenotas, sifrinas, revolucionarias, intelectuales, feministas- hay la misma cantidad de silicona; y justo porque para nosotros los estetas es más justo soportar una rolo e’ cola en la camionetita o los apretujones en el metro, gracias a esta revolución no socialista.
De hecho, me voy a permitir hacerle una sugerencia a los jerarcas de la revolución socialista para que se olviden de su objetivo de equidad social hacia abajo y se unan a la equidad social hacia arriba y empiecen a contratar cirujanos plásticos para la Misión Barrio Adentro; y así lograr, de una vez por todas, la tan ansiada sociedad más igualitaria, equitativa y justa.
VIVA LA REVOLUCION SOCIAL DE LAS TETAS
Ciro