Sunday, January 28, 2007

¿ Orgullosos de Qué ?

En su post del sábado, el Pollo echó el cuento de su primer contacto con Paris en donde se topó con un taxista que al mencionarle Venezuela lo primero que se le ocurrió decir fue: “Chávez”. Y esto me lleva a pensar; ¿Los venezolanos nos sentimos orgullosos de qué? Digo, para poder, a partir de allí, sacar conclusiones sobre por qué nos tendrían que conocer fuera de nuestras fronteras.

En esta hora aciaga de nuestra historia, los venezolanos nos hemos convertido en una especie de objetos exóticos. Cuando fuera del país nos topamos con alguien que nos pregunta de dónde somos, y al decir orgullosamente: Venezuela; inmediatamente nos lanzan: “ah, Mr. Chavez” -sin acento en la a-. Pero no voy a referirme a la conversa -muchas veces larga, además de que deja un mal sabor de boca por el desconocimiento de nuestra realidad por parte de nuestros interlocutores- sino a qué nos hace sentir orgullosos como venezolanos, para así proyectar esas cosas al resto del mundo.

Las cosas típicas son tres: el excremento del diablo, perdón el petróleo; las mujeres, con o sin silicona y los jugadores de béisbol, sobre todo los short stops. De resto, la gente afuera no sabe más nada de nosotros -duro golpe para nuestro ego, pero lamentablemente es así-; y por eso nadie te menciona: el cacao, las playas, el ron, el Salto Ángel, Simón Bolívar, Margarita, RCTV, Los Roques, el fabuloso legado arquitectónico que nos dejó Villanueva, Simón Díaz y pare usted de contar.

Por eso me voy a permitir hacer una lista –puedes ayudarnos a aumentarla- de las cosas que me hacen sentir orgulloso de lo que tenemos los venezolanos para darle al mundo:

El Ávila, La Gran Sabana, Morrocoy, el Aula Magna, Patricia Velásquez, Omar Vizquel, Armando Reverón, Puerto Cruz, Choroní, Playa Medina, Alirio Díaz, la UUUCV, José Ignacio Cabrujas, Jacinto Convit, Pedro León Zapata, Sofía Imber, Desorden Público, el Tumbao de la Mujer Venezolana, la Arepa, la Chicha, los Tequeños, Jesús Soto, el Hotel Humbolt, Caracas –con todo y su caos-, Luís Aparicio, el Roraima, la Guarapita de Parchita, los Tambores de San Juan, José Antonio Abreu, el Sistema de Orquestas Juveniles, el Río Orinoco, el Teleférico de Mérida, los Amigos Invisibles y, permítanme el abuso, los Tiburones de La Guaira.

Ciro