
POR: JAVIER SANTAMARÍA
La semana anterior se estreno por el Canal Sony, la teleserie de manufactura colombiana “Los caballeros las prefieren brutas”, basada en la novela del mismo nombre, escrita por la periodista y actriz, Isabela Santo Domingo, obteniendo muy buenos comentarios de la crítica especializada y en particular de la teleaudiencia latina que la empezó a ver.
La temática inherente a los intrínsecos recovecos de la sexualidad humana, en las que ambos sexos buscan una zona de interacción imparcial, equitativa y de verdadero complemento, jugándose el todo por el todo en la búsqueda de algo llamado amor. “Los caballeros la prefieren brutas” es una mirada pícara al mundo masculino desde la óptica de la mujer contemporánea y la exploración abierta de su propia feminidad.
Para algunos, la temática es trillada, sin novedades y su esquema narrativo tiene puro aire a telecomedia gringa. No se puede ignorar el esfuerzo de los productores por ofrecernos una teleserie a la altura de cualquier formato de alto rango, digna de verse en cualquier rincón del planeta tierra.
Para algunos especialistas, el personaje que interpreta Valerie Domínguez debió haber recaído en una actriz con más chispa y temple actoral, inclusive se ha llegado a comentar que la misma autora de la novela hubiese encarnado a las mil maravillas a Cristina Oviedo.
A mí no me disgusto el desempeño de Valerie Domínguez, en general el elenco participante se ve acoplado y me ha sorprendido gratamente contemplar a la actriz Ana María Trujillo muy “suelta” en escena, más natural y creíble.
Aunque Juan Pablo Raba no es el típico galán de telenovela mexicana, este actor se ha abierto camino como tal en el mercado del culebrón clásico, tiene un no sé que, en un no sé donde, carisma y talento conjugados, elementos suficientes para ganar terreno como protagonista o actor de reparto.
Representar a un supuesto hombre gay, que no lo es en verdad, es un reto significativo, por el ya consabido estereotipo en el que se configura este tipo de roles de meticuloso manejo. Le seguiré la pista a “Los caballeros las prefieren brutas” para analizarla más profundamente.
En hora buena y gracias a la magia de la internet he tenido la oportunidad de seguir a detalle teleseries hechas recientemente en México de excelente factura y con historias por demás atractivas; no me sorprende que sea precisamente un canal como T.V ONCE México el que se atreva a desmitificar el cuento que durante varias décadas ha perpetuado Televisa, en relación a que la teleaudiencia mexicana solo gusta y consume culebrones clásicos y es incapaz de asimilar otro tipo de propuestas más elaboradas y con personajes e historias profundas y cercanas a la realidad , como prueba fehaciente están los prolíficos y excelentes comentarios posteados en la web por los cibernautas mexicanos seguidores de “XY” y “Bienes raíces”.
“XY” igual que “Los caballeros las prefieren brutas”, se inmiscuye en la compleja intimidad masculina, pero desde la óptica del mismo hombre, develando sin tapujos nuestras realidades, complejos, privilegios, virtudes y defectos, miedos, anhelos, frustraciones etc. y la difícil e inquietante interacción con el sexo opuesto, ponderando de alguna manera la masculinidad.
Lo que más atrae de este tipo de teleseries es, aparte de su historia llamativa, el lenguaje “ abierto”, pero moderado que manejan, los personajes protagonistas son muy reales, hablan, piensan y sienten como uno, hay un alto patrón de identificación y contemporaneidad que no nos disgusta para nada.
Podríamos concluir que las teleseries latinas están de moda y son una magnifica alternativa para quienes buscan productos televisivos de calidad, contemporáneos y muy amenos, equidistantes prudencialmente del clásico melodrama refrito o la teleseries plagadas de violencia.
XY
Dos amigos caminan por la calle. Su conversación gira en torno a la nueva conquista de uno de ellos, los caballos de fuerza del auto y el gadget del otro. Los escucho con detenimiento y, me pregunto, ¿es acaso una cualidad del hombre contemporáneo los contenidos vacíos, las palabras tibias y el éxito efímero?
Este tipo de ideas no dejaban de rondar por mi cabeza en el momento que acepté la tarea de ser el nuevo director editorial de XY. Ustedes pensarán ¿qué tiene que ver con el cambio de contenido o la nueva propuesta que intentamos traerles? Pero en realidad se refiere más a comprender cómo una conversación tan banal nos sitúa frente a lo que significa “ser hombre de verdad”. Hasta la fecha no sé cuál es el verdadero hombre; lo que sé es que al menos en el México de hoy existen distintos tipos de varones que exigen, de una forma u otra, verse representados. XY propone ser esa revista que capture lo que “nos hace hombres” o, al menos, indagar en las entrañas de las posibilidades sin botarnos a la carcajada, sin proponer a la tanga como rosario o el tamaño de los pechos y la cartera como agua de uso –que no está mal– pero… de eso ya hemos bebido suficiente.
Artemio Miranda,
Director editorial de XY
jahesa@hotmail.com