Sunday, May 25, 2008

LA IMPREDECIBLE TELEAUDIENCIA COLOMBIANA




POR: JAVIER SANTAMARÍA

Queda ratificado una vez más lo impredecible que es la teleaudiencia colombiana a la hora de darle apoyo a determinado producto televisivo, sea este una telenovela, una miniserie, un programa de concurso, un espacio de opinión etc, que sin considerar factores cualitativos de producción, argumento, presupuesto, talentos y demás, vemos como producciones que dan grima de la buena y por la que la critica y los entendidos del medio no dan un solo peso, se convierten de la noche a la mañana en los grandes consentidos de los televidentes, situación muy particular que infla de inmediato el codiciado y temido rating; paradójicamente producciones rescatables por conjugar elementos de excelencia en todos los sentidos, con tristeza terminan relegadas en la parrilla televisiva gracias a la indiferencia cruel de la masa de telespectadores, cuyo voluble criterio critico pone a pensar a los zares de la televisión nacional.

Hago referencia en particular a la teleserie estrenada recientemente por el Canal CARACOL titulada “La Pasión según nuestros días”, la nueva incursión creativa del productor y libretista Dago García y su taller, pensada sin lugar a dudas para calar en el gusto de los televidentes, al abordar una temática contemporánea basada en los Evangelios, predispuesta de alguna manera a causar cierta controversia, mucho de curiosidad y para sus productores una buena manera de llevar un mensaje de perdón, tan necesario en nuestros días, valiéndose del genero melodramático y con el sello de calidad que caracteriza mundialmente a Colombia.

Pero como dicen por ahí “Una cosa es lo que piensa el burro y otra el que lo está enjalmando”, ya que a su pesar, esta interesante propuesta está pasando sin pena, ni gloria, provocándole al Canal Caracol un nuevo vía crucis frente a la contienda enconada que mantiene con su adversario el Canal RCN, quien retoma sin mucho esfuerzo el liderato de audiencia de la franja triple A.

Nuevamente recalco que el gran error del Canal CARACOL es la improvisación cuando de buscar alternativas de contingencia se trata, da la sensación de no contar con una directriz precisa, calibrada y pensada concienzudamente, con una verdadera y valedera estratagema que le permita estar a la altura del vigorizado contendor.

A quien le cabe en la cabeza que los alargues son la mejor alternativa para retener a los televidentes, como es posible que dejen quemar el pan en la puerta del horno. Si bien es cierto que por muchos meses CARACOL mantuvo el primer lugar de audiencia con la telenovela-comedia “Nuevo rico, nuevo pobre”, un excelente producto en su género, el penoso alargue no era la mejor opción, sino la total hecatombe que ahora los tiene sudando la gota fría y a merced de “El cartel de los sapos” otra nueva propuesta que como bien puede cautivar, corre el riesgo de ser aniquilada sin compasión.

Considero que al Canal Caracol le urge un replanteamiento creativo total, no es tarea difícil analizar lo que pasa al otro lado, donde tienen “de todo como en botica”, para todos los gustos, edades y estratos, “en la variedad esta el sabor”, esa es la sencilla formula que les funciona desde la pasada noqueada, ellos, los de Canal RCN, indudablemente aprendieron de sus errores del pasado. Es hora de que Canal Caracol deje de ir de tumbo en tumbo y oiga consejos.

La telenovela-comedia tiene muchos adeptos en nuestro país, pero igual si te dan frijoles al almuerzo todos los días terminaras con flatulencia crónica y una bien ganada animadversión por los granos que caracterizan nuestra cocina criolla y si fuera de eso a los frijoles les agregas únicamente pata de cerdo, ni se diga...

Trabajar con los mismos actores, que salen de una producción a otra sin despojarse de sus anteriores caracterizaciones, ¡aburre!, siempre los mismos con las mismas, asunto que RCN ha manejado equilibradamente, le da paso a todo el talento con el que cuenta el firmamento farandulero, de repente no abusa con las llamadas exclusividades, ni infringe vetos absurdos a los actores que se pasan al otro lado. Que mamera para Robinsón Díaz, estar maniatado y no poder darse un respiro bajo otra guía y tolda. Por algo el señor Marlon Moreno le quito el titulo como Primer actor de Colombia.

En RCN hay un grupo de libretistas enfocados en los distintos géneros melodramáticos, que vierten las distintas ideas en la gran tinaja creativa y se discierne mancomunadamente con la gran cabeza directriz, en CARACOL solo se hace y se dice, lo que a criterio deL señor Dago García funciona y el señor Paulo Laserna no parece inmutarse ante tanto descalabro.

Y espero no digan que Canal RCN me esta pagando por escribir lo que escribo, ya que soy un critico independiente que aquilata la buena televisión, venga de donde venga y resiento que Canal Caracol, hijo unigénito de la otrora programadora hacedora de grandes éxitos que forjaron la televisión colombiana, se este auto relegando a cuenta de una mentalidad torpemente egoísta. ¿Que pasará cuando entre a funcionar el tercer y cuarto canal?

jahesa@hotmail.com