Sunday, May 11, 2008

CORREO DEL LECTOR: DESDE COSTA RICA

MAFIA Y VIOLENCIA EN LOS MELODRAMAS COLOMBIANOS

Leyendo sus comentarios acerca de la telenovela “Los protegidos”, vino a mi mente la resolución de “Sin tetas no hay paraíso”.
Siempre surgen “vetas” a explotar en el mercadeo del entretenimiento televisivo y esta de la mafia y todas sus implicaciones
opulentas-mujeriles- truculentas, me parecen hipócritas.

La verdad es que el público no es idiota, intuye que le dan gato por pollo cuando esos dramatizados tratan de construir su metáfora del bien, la moraleja.

Es mejor la sinceridad razonada que nos indique que se pretende capturar audiencias y no escuchar a gente inteligente balbucear atenuantes, o disfrazar disculpas increíbles. En la telenovela de las siliconas y los mafiosos, el final con moraleja lo resolvieron abruptamente cuando escuchamos la canción de despedida en donde se medio entendía que no había que hacer lo que durante un montón de capítulos, las mujeres nos indicaban que había que hacer.

Me explico, si el fin era la moraleja, como indicaron algunos defensores de la telenovela, debieron haber machacado sobre ella, en forma insistente y clara. Si no ¿a qué tanta hablada?. Desarrollan la acción como quieren con todas las implicaciones destructivas que ésta tiene y no se dan en cuatro minutos finales, golpes de pecho apresurada y mojigatamente.

Durante horas y horas de capítulos, los personajes se regodean en el engaño, la traición, la ambición, la indignidad, el desprecio a la vida, a la muerte. Se solazan con insistencia en tratar a las mujeres como objetos de lo que sea, comprables y desechables, estúpidas, esclavizadas por su propia tontería y por el irrespeto de un grupo de machos anodinos, malvados y feos. Por lo que entendemos que ese era el objetivo. La truculencia era el objetivo, la venta de una historieta ligera, vulgar y corriente era el entregable, ¿entonces? No nos hagamos bolas. Vendamos eso y ya. Pero no le pongamos caperuza roja al lobo para hacerlo pasar por la abuela.

Ahora, si en verdad deseamos producir un entregable con gancho, que cautive a la audiencia, que muestre lo malo y lo feo y lo peor que le sucede a las personas cuando se meten en esos mundos de horror, pues hagámoslo. Pero bien hecho.

En fin, lo único que como comunicadora de masas, critico de las telenovelas colombianas que son un éxito en Costa Rica, es su falta de definición moral o amoral. O es un dramatizado que busca audiencia y lucro o es un dramatizado aleccionador que busca, además, audiencia y lucro. Estas dos últimas variables absolutamente válidas que para eso trabajamos.
Las medias tintas es lo criticable. Como decía el borrachito “o semos o no semos, porqué si no, no semos nada”.

Respecto a “Hasta que la plata nos separe”, se cumplió los requerimientos. Entretenimiento relajado, sin tragedias alucinantes. Simpática,. En donde reías y llorabas en forma “light”. O sea congruencia y consistencia. Curiosamente Javier, sin tener estadísticas que avalen lo que digo , observé que a los hombres, por lo menos los que pude monitorear de cerca, les atraía mucho. ¿Fue un objetivo o fue una casualidad que se dio en el camino?

Como publicista y “escribidora” de guiones inéditos, me gusta el estilo colombiano. Son muy buenos. No se desvirtuen. Un abrazo. Saray Amador, San José, Costa Rica.
Me gustó lo que dijo de la protección a los niños . Hay que resguardarlos...siquiera un poco.