Thursday, January 18, 2007

¿ Dónde está Pacheco ?

Cuando era niño aprendí una frase que se convirtió en parte de todos mis diciembres y eneros: “ahí viene Pacheco” . Esa frase se refería a la leyenda urbana de que un señor de apellido Pacheco traía flores desde Galipán hasta Caracas durante el mes de diciembre; y con él llegaba el frío a la Sultana del Ávila. Mis amigas ecuatorianas –que nunca han vivido en Venezuela- también le dicen Pacheco al frío, pero nunca me han dado una explicación tan buena como la que me dieron mis padres.

Pero como este artículo no es sobre etimología; vayamos al grano: ¿Dónde está Pacheco? No me digan que está a la entrada del municipio Chacao porque no me refiero a ese, sino al friíto caraqueño de esta época del año.

El año 2006 fue el año más caliente en la historia reciente de la humanidad y por las temperaturas con las que comenzó el 2007, se prevé que éste sea aun peor. Esto quiere decir que a Pacheco se lo llevó de paseo el Calentamiento Global y esperemos que nos lo devuelva pronto.

El Calentamiento Global es la consecuencia del uso y abuso de los combustibles fósiles que causan la emisión de gases contaminates que hacen que la radiación solar se quede dentro de la atmósfera, recalentando el planeta. Pero, quiénes son los culpables de este Calentamiento Global; según la excelente película de Inconvenient Truth (http://climatecrisis.org/) son los gringos -¡siempre los gringos!-, aunque China e India ponen su granote de arena en el asunto.

Lamentablemente los venezolanos no nos quedamos atrás en eso de hacer del único planeta que tenemos un lugar menos vivible. Según una encuesta publicada en la revista LatinFinance del mes de septiembre, Venezuela tiene el nada honroso privilegio de ser el país más contaminante de América Latina; nuestro país emite 5,39 toneladas de dióxido de carbono por cada 1.000 habitantes, además de ser el ultimo país de la región en suscribir el Protocolo de Kyoto y uno de los dos –junto con Colombia- que aun no lo ratifica.

Muchos de nuestros lectores se preguntarán: “¿Qué carajo tengo que ver yo en todo este peo del Calentamiento Global?” Y mi respuesta para ustedes es: BURDA.

El bajísimo precio de la gasolina -y de la energía en general- en nuestro país crea una cultura del despilfarro de combustible de proporciones groseras. No sólo el uso innecesario del carro, el ruleteo a mansalva con nuestras naves chupa gasolina, sino también, la falta de conciencia al dejar encendido el carro por horas en la playita “pa’ escucha’ el repro sin gasta’ la batería, papá” son parte de nuestra cultura contaminante. Nuestro comportamiento como unos verdaderos Ecolocos –remedando aquella serie, políticamente incorrecta, de los años ’80- también está relacionado con: abusar del aire acondicionado, dejar las luces encendidas, el no reciclar porque “me da ladilla pone’ las latas en una bolsa diferente” y un sin fin de acciones que no son amigables con el ambiente.

No cuesta nada poner nuestro granito de arena para tratar de que Pacheco esté de vuelta entre nosotros lo más pronto posible y así poder decir en la Venezuela post Socialismo del Siglo XXI que: “ahí viene Pacheco, papá”.

Ciro